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Linda & Joe

Eat Street

Texto y fotografía de Santi Garcia

07.01.15

2014 ha sido el año en que el street food ha explotado en España. Todo el mundo ha oído hablar de la comida callejera y de los food trucks. Linda y Joe intuyeron que algo se estaba cociendo cuando a principios de año Eureka inauguró su food truck. Decidieron probar y organizaron un pequeño festival de comida callejera en Barcelona. Comida y callejera son dos palabras que de primeras no sonaron bien en el Ayuntamiento, por lo que las primeras ediciones tuvieron que celebrarse en espacios privados. El éxito ha sido tan rotundo que Eat Street ha podido celebrar sus dos últimas ediciones en plena calle. El street food todavía no es legal, pero ya pocos dudan que este fenómeno ha explotado y no tiene freno.

Joe eres un emprendedor nato y, además, muchos de tus proyectos giran alrededor de la gastronomía. ¿De dónde te viene esa pasión?

J: Me gusta mucho comer. También me gusta cocinar, pero no cocino bien. Me encantaría ir a Hoffman y hacer un curso algún día. O aprender de la gente que participa en Eat Street. Poder ir a la casa de Zim de Caravelle o a la de Buster de Rooftop Smokehouse y que me enseñen todo lo que saben. En mi familia siempre nos ha gustado comer. Comíamos mucho fuera en Los Angeles y sigo comiendo mucho fuera en Barcelona.

¿Qué os inspiró a montar Eat Street?

J: A principios de este año Eureka inauguró su camión. Era el tercer o cuarto food truck de Barcelona. Habíamos visto otros como Mr. Frank and the Butis, pero cuando salió Eureka nos dimos cuenta que algo estaba pasando. Uno de nuestros proyectos es BCN Mes, una revista que se reparte gratuitamente por el centro de Barcelona, y muchos de nuestros subscriptores y amigos son chefs con restaurantes en la ciudad. Todo encajaba para organizar Eat Street. Además es algo que la gente empezaba a demandar y funcionó enseguida.

¿Cuál es la filosofía de Eat Street?

L: Nuestra filosofía es intentar llevar la comida de calidad a la calle a un precio razonable. Queremos que la gente pruebe cosas nuevas que no ha encontrado en la ciudad y a la vez hacer una fiesta entretenida para todos los públicos.

¿Por qué limitáis las propuestas de los chefs a platos de 5 euros?

J: Queremos ofrecer street food y, como lo entendemos nosotros, es algo simple y barato. Queremos que los chefs hagan una o dos cosas muy bien hechas y a precios populares. Además, creo que es divertido para los chefs, ya que les ponemos en otro contexto, se tienen que adaptar. Es una manera de simplificar tanto para ellos, como para nosotros.

¿Qué propuesta de street food de otra ciudad os gustaría traer a Eat Street?

L: Me encantó el Markthalle Neun de Berlín. De allí traería el bocadillo ahumado de Big Stuff Smoked BBQ, el chicken Pad Thai y el ceviche de Glut & Späne.

J: En Copenhague probé un chilli ecológico increíble. Lo que pasa es que los vendors de allí tendrían que bajar su precio bastante para que los invitásemos. (Risas)

¿Qué opináis de la escena del street food en Barcelona?

J: Creo que nos estamos pasando un poco. Sabíamos que al lanzar Eat Street saldría competencia, pero creo que infravaloramos cuan de moda está. Cuando ves el calendario de eventos que usan o incluyen el street food como parte de su propuesta es realmente impresionante. Estaría bien que cada uno tuviese su hueco y su concepto claro.

A través de BCN MES tenéis contacto con muchos restaurantes. ¿Qué opinan ellos del street food ?

J: Están encantados. Acaba de salir un artículo en el Financial Times y el periodista nos contactó porque creía que el artículo era un poco imparcial y necesitaba encontrar una opinión en contra del fenómeno. Ahora mismo no conocemos a ningún chef de ningún restaurante que esté en contra. Cuando lanzamos Eat Street sí que nos encontramos con gente en contra, pero ha cambiado. Lo que no quieren es que les aparque un food truck que haga exactamente la misma actividad delante de su negocio. Me parece lógico.

¿Apostáis por que se legalizará?

J: Esa es la idea y lo vemos muy posible. Es importante que se regularice y que haya una normativa. Sino no sería justo para la gente que paga sus licencias por abrir un restaurante. Ver que estrellas de la gastronomía como Carles Abellán se suben al carro, es un buen indicador de que esto no va a parar.

¿Qué es lo que más os enorgullece de haber montado Eat Street?

L: La mayor recompensa es ver que la gente, tanto los chefs como el público, se lo pasa bien y quedan satisfechos. Compensa dormir tres horas el día antes.

J: Nos llena mucho tener a los chefs contentos. Es la prueba de que estamos trabajando bien. Me gusta cuando los chefs nos llaman y nos preguntan cuando es el próximo porque no se lo quieren perder. También valoramos que gente del ayuntamiento nos haya apoyado y haya apostado por el proyecto. Han sido muchos meses de reuniones y satisface mucho ver que te escuchan y que te dan la oportunidad.

¿Recordáis alguna experiencia de comida callejera en particular?

J: Cuando vivía en Los Angeles trabajaba en una fábrica textil. Recuerdo que a la hora de comer llegaban los Taco trucks aparcaban y hacían sonar una bocina muy particular. Bajábamos todos a por tacos, comíamos y vuelta a trabajar.

¿Qué le diríais a alguien que nunca ha probado el Street food?

J&L: ¿Por qué no lo has probado? (Risas)

Eat Street